Rastros en el mar

Foto sacada de la pagina Forensic Architecture.
Exposición Huellas
de desaparición
Esta exposición estuvo presentada en el museo de arte Miguel Urrutia, donde se exhibieron los hallazgos de una investigación iniciada en el año 2019 por parte de la Comisión de la Verdad y Forensic Architecture, una agencia de investigación ubicada en Goldsmith, una universidad de Londres. La investigación consiste en la aclaración de varios hechos de desaparición y despojo de tierras hacia habitantes y ciudadanos de distintos lugares del país, exponiendo 3 casos puntuales en 3 zonas de Colombia (LA COMISIÓN, 2021).

Foto sacada de la pagina Forensic Architecture.
Despojo y memoria de la tierra: Despojo de tierras en Nueva Colonia.
En la subregión de Urabá, del departamento de Antioquia, se presentaron en distintas veredas un desplazamiento masivo de campesinos habitantes de estas tierras, esto debido a la asentación de compañías bananeras, entre ellas se destaca Chiquita Brands (anteriormente conocida como United Fruit Company), quien vio provecho en estas tierras y decidió realizar varias estafas a los campesinos residentes, llegando incluso a amenazarlos de muerte. De hecho, sus nexos con grupos paramilitares, e incluso con altos mandos del ejército, realizaron varias masacres con el fin de acaparar más terrenos para estos cultivos, llegando así no sólo a atentar con la vida, sino también con la fauna de los colombianos.
El caso más sorprendente es el de la masacre de Coquitos, una vereda cercana al mar atlántico, en donde se realizó la ejecución de campesinos y cuyas pruebas fueron borradas por la marea. Los canales de sedimentos de las plantaciones desembocaban en los ríos de Currulao y León. Estos sedimentos hacen que el delta del río se expanda, generando así más apertura al mar y aumentando la cantidad de agua que genera erosión. Desde la masacre el 11 de abril de 1988 y hasta el año 2020, el río ha entrado a las veredas alrededor de 310 metros (Forensic Architecture, 2021).
Las cajas negras de la desaparición: Desaparición forzada en el asedio al Palacio de Justicia.
Los días 6 y 7 de noviembre del año 1985, en la ciudad de Bogotá, sucedió la toma del Palacio de Justicia realizada por el grupo guerrillero M-19. Según la investigación por parte de la Comisión de la Verdad y Forensic Architecture, implementando el mismo software para videojuegos utilizado en el caso anterior, más varias horas de grabación recopiladas por cámaras de distintos noticieros de la época, se logró recrear la escena de los dos días de la toma y la presunta implicación del Ejército colombiano en la desaparición forzada de magistrados y personal de servicios generales.
Según los reportes del Ejército, estas personas habían muerto dentro de las instalaciones gubernamentales, pero resulta ser falso, ya que varias de las personas que aseguraron dichas muertes aparecían saliendo del Palacio vivas y custodiadas por soldados, quienes los llevaban a la casa del florero.
El nombre de esta investigación, "Las cajas negras de la desaparición", se da debido a la falta de evidencia fílmica de algunos lugares en donde posiblemente torturaron, interrogaron y hasta asesinaron a varias personas. Esto se debió a varios factores. El primero fue que, en el segundo día de la toma del Palacio de Justicia, el Ejército no permitió la entrada de los camarógrafos a varios puntos clave, como el cordón de seguridad que había entre el Palacio y la casa del florero, donde llevaban a las personas. Tampoco se dejó pasar dentro de esta última e incluso el Ejército retuvo cualquier material fílmico por más de 20 años. Cuando este fue entregado, las cintas estaban editadas. Su reconstrucción en el software fue posible gracias a varios testimonios situados, en donde también se reconoce como otra gran caja negra el cantón norte, donde varias personas fueron transportadas para, posiblemente, desaparecerlas (Forensic Architecture, 2021).

Foto sacada de la pagina Forensic Architecture.

Foto sacada de la pagina Forensic Architecture.
Territorio Nukak.
La foto que se encuentra a mano izquierda de la imagen es la primera y única foto digital que se tiene registro del Guaviare, territorio en donde habitaba la tribu indígena Nukak, tribu que estuvo en un aislamiento voluntario hasta la década de los 90, que fueron obligados a movilizarse a otras tierras, apareciendo a la vista del Estado colombiano.
Su desplazamiento tuvo como responsables varios factores. Según el primer mapa con coordenadas que aparece al iniciar la exposición, muestra que el conflicto armado entre guerrilleros y paramilitares, los cultivos ilícitos y su eliminación con fumigación aérea, además de la ganadería, la tala de árboles y la quema de bosques, afectan de manera directa no solo su estadía en una tierra estable, sino que también degradan y desaparecen de a pocos su lengua natal, sus prácticas y su cultura y tradicionalidad.
De este caso no se sabe concretamente qué es lo que está pasando con esta tribu y dónde se encuentra actualmente, ya que el gobierno no ha realizado presencia en esta zona, considerándose así un lugar de excepciones para la destrucción de esta cultura y su territorio (Banrepcultural, 2021).






